9 actividades para toda la familia en San Sebastián y sus alrededores
Por Ania
A lo largo de todo el año, San Sebastián acoge eventos y atracciones pensados para los más pequeños, en los que los niños pueden participar. Además de los fantásticos parques infantiles, los frecuentes festivales y los museos, la belleza natural de esta pequeña ciudad ya es suficiente para mantener entretenidos a los pequeños viajeros.
Atención, padres: en San Sebastián, y en España en general, se acoge con mucho agrado la participación de los niños en las salidas sociales. La presencia de los niños no se considera una molestia. Al contrario, el País Vasco es conocido por integrar a los niños en la vida cotidiana y es habitual ver a familias pasando el rato hasta bien entrada la noche, disfrutando de las terrazas, ya que los niños son bienvenidos en bares y restaurantes.
Con su impresionante paseo marítimo, su Parte Vieja peatonal y una de las tasas de delincuencia más bajas del mundo, San Sebastián demuestra que el País Vasco es un destino vacacional acogedor y seguro para las familias.
Suponemos que los padres que vienen a San Sebastián ya tienen una idea de las mejores actividades familiares que merece la pena realizar en el País Vasco, como el Acuario, las atracciones de Monte Igeldo o, tal vez, hayan apuntado a su hijo a un curso de surf en el País Vasco.
Para que disfrutes al máximo de tu estancia, hemos elaborado una lista con algunas propuestas especiales. Se trata de lugares fuera de los circuitos habituales que harán que tus excursiones de un día sean divertidas tanto para los padres como para los más pequeños, y que aportarán un toque único a tu viaje.
Pasea entre hectáreas de plantas y flores en Lur Garden (Oiartzun; abierto de junio a octubre) o en el Jardín Botánico de Aia (abierto todo el año). Ambos son un exuberante paraíso y ofrecen a los niños la oportunidad de explorar la belleza de la ciencia y la naturaleza. Recomendamos Lur a quienes deseen disfrutar de una visita guiada por este exquisito paisaje, y el Jardín Botánico de Aia a quienes busquen un bonito escenario para hacer un pícnic y pasear por una reserva natural un poco más agreste.

¿Se avecina tiempo lluvioso? ¡No te preocupes! Hay varios espacios de juego cubiertos y nuestras opciones favoritas de zonas de juego blandas son:
- Izar Park (Donosti; se recomienda encarecidamente reservar)
- Monkey-Park (Lasarte-Oria)
- Smurfland (a las afueras de Biarritz, Francia)
Todos cuentan con amplio aparcamiento, wifi y espacio para que los padres se sienten y se relajen. Cada uno es lo suficientemente pequeño como para que resulte manejable, pero lo suficientemente grande como para ofrecer unas horas de diversión a los peques de todas las edades. Ten en cuenta que Smurfland se encuentra dentro de un gran centro comercial. No te pierdas las zonas de juego gratuitas del centro comercial, que incluyen una casa del árbol muy chula que ocupa dos plantas y es ideal para los niños más mayores, así como una pequeña pero entretenida zona de juegos blandos tipo minigimnasia para niños de 1 a 5 años, situada en la segunda planta, justo detrás de los locales de restauración.
Nos encanta la Tabakalera, llueva o haga sol; se trata de una antigua fábrica de tabaco que ahora se utiliza para exponer obras de arte locales e internacionales. Este impresionante espacio ofrece una selección única de exposiciones temporales, actividades inspiradoras para los más pequeños y una plaza pública. Además, cuenta con un amplio espacio interior, lo que lo convierte en una opción ideal para que los niños corran con seguridad y gasten toda esa energía, mientras que toda la familia puede disfrutar de pizzas al horno de leña, zumos naturales y bollería casera en los locales de restauración de la primera planta.
Chillida Leku (Hernani) es un espacio especial donde el arte y la naturaleza se unen. Los visitantes tienen acceso directo a la obra del artista a través de este museo al aire libre, y los niños pueden explorar de cerca las esculturas de Chillida. No te olvides de visitar la cafetería del recinto, así como de consultar la programación del museo, ya que se organizan talleres para niños y conciertos al aire libre de forma rotativa, de los que puede disfrutar toda la familia.
Explora el puerto de Pasajes y come en Casa Cámara. Las vistas desde este restaurante son preciosas, y a los niños les encanta llegar en barco, la «lanchita» (0,80 € por persona), desde Pasai San Pedro. El pescado y el marisco son los protagonistas de este restaurante clásico, inaugurado en 1884, y resulta muy interesante para todos ver cómo conservan las langostas.
Para quienes se queden en la ciudad durante una estancia más larga, el Miracampos Club Hípico (Lasarte-Oria) ofrece clases de equitación para niños a partir de los 4 años, adaptadas a cada edad e interés, incluyendo clases particulares y campamentos de día.